Uno de cada cinco niños brasileños ha sido blanco del sistema de elaboración de perfiles comerciales de TikTok sin el conocimiento de sus familias. Esta es la grave acusación que ha llevado a la Autoridad Nacional de Protección de Datos de Brasil, laANPDpara imponer una multa a ByteDance 30 millones de dólares, la más alta jamás impuesta por la organización desde su creación en 2020.
Según las autoridades brasileñas, no se trata solo de una infracción burocrática. El meollo de la investigación reside en cómo TikTok supuestamente permitió que millones de menores accedieran a la plataforma sin los controles de edad adecuados, al tiempo que recopilaba información útil para la elaboración de perfiles comerciales.
Acceso a menores sin un control de edad real
El informe técnico de la ANPD describe un sistema que permitía a los usuarios brasileños acceder al mundo de TikTok con suma facilidad. Bastaba con descargar la aplicación para sumergirse en un flujo constante de vídeos personalizados, sin necesidad de registro previo, verificación efectiva de edad ni consentimiento paterno adecuado.
Los inspectores brasileños también realizaron comparaciones con otros mercados, encontrando diferencias significativas en los métodos de acceso a la plataforma. Según la ANPD, en Brasil se mantuvieron los procedimientos que permitían el uso anónimo de la aplicación y la recopilación de identificadores publicitarios asociados a dispositivos Apple y Google.
Según la autoridad, el resultado habría sido una enorme cantidad de datos de comportamiento que también podrían rastrearse hasta usuarios menores de edad.
Las cifras que surgieron de la investigación son particularmente significativas. Entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, TikTok habría eliminado 7,75 millones de cuentas pertenecientes a niños. Tan solo en julio de 2023, se eliminaron más de 100.000 cuentas. 762 mil.
Es sobre la base de estos datos que la autoridad brasileña llega a una conclusión importante: en el transcurso de doce meses, el sistema habría involucrado una participación equivalente a aproximadamente una quinta parte de la población infantil brasileña.
La “barrera de edad” no es suficiente
Uno de los puntos más delicados de la investigación se refiere a la llamada puerta de edad, el sistema mediante el cual se supone que TikTok impide que menores no autorizados utilicen la plataforma.
Sin embargo, la ANPD argumentó que el mecanismo no era lo suficientemente eficaz. Las comprobaciones más sofisticadas de estimación de edad se habrían activado principalmente después de que el usuario impugnara un bloqueo. En otras palabras, según los técnicos brasileños, la verificación podría haber ocurrido después de que la recopilación de datos ya hubiera comenzado.
Es precisamente este aspecto el que hace que el asunto sea particularmente delicado: No basta con impedir posteriormente que un menor acceda a la plataforma si, mientras tanto, la plataforma ya ha recopilado y utilizado sus datos.
ByteDance niega las acusaciones.
ByteDance defendió sus acciones argumentando que los términos de servicio de TikTok prohíben que los usuarios menores de 13 años se registren.
La empresa argumentó además que el uso de la plataforma por parte de un adolescente podría considerarse un acto ordinario de la vida cotidiana, presuponiendo así una forma de autorización parental.
Una tesis que la ANPD rechazó.
Según la autoridad competente, la ley brasileña no permite que el consentimiento parental presunto se convierta en una autorización automática. Para los menores que no tienen plena capacidad jurídica, la representación parental sigue siendo fundamental.
Aún más polémica fue la respuesta de ByteDance respecto al destino de los datos recopilados antes de la eliminación de las cuentas. Según la ANPD, las explicaciones de la empresa no aclararon satisfactoriamente si dicha información se había compartido con terceros o socios publicitarios, ni cómo se había hecho.
Una multa que va más allá del simple valor económico.
La sanción de 30 millones de dólares Por lo tanto, adquiere un significado que va más allá del aspecto financiero.
LANPD impugnó tres cuestiones diferentes: el procesamiento de datos sin una base legal adecuada, la prevención insuficiente de posibles daños y la falta de demostración del pleno cumplimiento de la normativa brasileña.
ByteDance ahora tendría 60 días Adoptar las medidas exigidas por las autoridades y eliminar cualquier dato que no cumpla con la normativa. El incumplimiento conllevará sanciones diarias adicionales.
Brasil se une así al creciente grupo de países que están presionando a TikTok en su terreno más sensible: la protección de datos de menores.
El frente internacional
La medida brasileña forma parte de una creciente presión regulatoria internacional contra las prácticas de gestión de datos de la plataforma.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia ha llegado a un acuerdo. 400 millones de dólares Entre otros cargos, se le acusa de recopilar datos de usuarios menores de edad. En la Unión Europea, la autoridad irlandesa de protección de datos ha impuesto una multa a TikTok. 530 millones de euros para cuestiones relacionadas con transferencias internacionales de datos.
Australia también ha adoptado una postura particularmente estricta, prohibiendo el uso de las redes sociales a los menores de 16 años.
Por lo tanto, la imagen que emerge es cada vez más clara: Las grandes plataformas digitales ya no pueden considerar la protección de menores como una simple cláusula en los términos de uso.
Cuando los datos se convierten en un modelo de negocio
Finalmente, el caso brasileño plantea una cuestión más amplia. El problema no se limita a TikTok, sino que afecta a todo el modelo económico de la publicidad digital.
Cada clic, cada vídeo visto, cada vez que se visualiza un contenido y cada interacción contribuyen a crear un perfil de comportamiento cada vez más preciso. Para las plataformas, estos datos representan un enorme valor económico, ya que les permiten predecir los gustos, intereses y comportamientos de los usuarios.
Sin embargo, cuando el usuario es un niño, la línea que separa la personalización comercial de la explotación de datos se vuelve particularmente delicada.
Por lo tanto, la decisión de Brasilia envía un mensaje claro a TikTok y a otras grandes empresas tecnológicas: La elaboración de perfiles de menores no puede considerarse un coste operativo normal de un negocio digital.
Para una plataforma que se basa en conocer a sus usuarios, el verdadero desafío no será solo pagar una multa de 30 millones de dólares, sino demostrar que la protección infantil puede ser prioritaria frente al valor comercial de sus datos.